Tópicos de control inherentes a la Constitución

I.- Introducción. II.- Jurisdicción Constitucional. II.- El control de la Constitucionalidad: 1.- El origen de la constitucionalidad. 2.- Jurisdicción difusa. 3.- Jurisdicción concentrada. 4.- Formas de control. 5.- El control ex oficio de la constitucionalidad de las normas. 6.- Alcance y efectos de la norma declarada inconstitucional o de interpretación conforme. III.- El Control de la Convencionalidad. IV.- Conclusiones. V.- Bibliografía recomendada.

I.- Introducción

El constitucionalismo en nuestro país, como ocurre actualmente en diversas partes del mundo, se encuentra inmerso en una transformación progresista y democrática. En consecuencia, esta inmerso en una dinámica que implica la redefinición de los aspectos y elementos que lo conforman. Lo que me ha generado diversas inquietudes intelectuales y me recuerda a Gustavo Zagrevelsky, quien sutilmente advierte en la introducción de su libro “El derecho dúctil” (2005), lo siguiente:

“Lo que es verdaderamente fundamental, por el mero hecho de serlo, nunca puede ser puesto, si no que siempre debe ser presupuesto”.

Por ello, los grandes problemas jurídicos jamás se hallan en las constituciones, en los códigos, en las leyes, en las decisiones de los jueces o en otras manifestaciones parecidas del “derecho positivo” con la que los juristas trabajan, ni nunca han encontrado allí su solución.

Los juristas saben bien que la raíz de sus certezas y creencias comunes, como la de sus dudas y polémicas, está en otro sitio. Para aclarar lo que en verdad les une o les divide es preciso ir más al fondo o, lo que es lo mismo, buscar más arriba, en lo que no aparece expreso.”

En este contexto, para ser honestos debemos reconocer que resulta complicado formarse una perspectiva jurídica con la simple lectura de nuestra Carta Magna e incluso de la nueva Ley de Amparo, los diversos problemas doctrinarios y jurídicos implícitos no son aparentemente, son substantivos e incumben a la mayoría de abogados mexicanos (en los que por supuesto me encuentro incluido).

En este contexto habremos de advertir la influencia de los múltiples factores nacionales e internacionales, que siempre están presentes al momento de definir y reformar cualquier sistema jurídico.

En este sentido, es necesario realizar un recuento, respecto de tres corrientes surgidas, en Francia, Estados Unidos de Norteamerica y Alemania. Los aportes realizados con la revolucion francesa, principalmente con Locke, Montesquieu y Rosseau. Por el otro, la evolucion intelectual del federalismo Norteamericano y los trascendentales fallos que definieron su sistema juridico. Por ultimo, el debate de Kelsen y Schmidt que tuvo por resultado una tercera perspectiva sobre el Control de la Constitucion.

Factores que me llevan a reflexionar sobre diversos tópicos, que en concreto son nociones doctrinarias básicas, que considero debemos estudiar de manera más amplia y meticulosa, previó a un análisis más complejo, tanto del nuevo paradigma constitucional como de la nueva configuración de nuestro juicio de amparo, que ahora se vuelve a consolidar como el instrumento por antonomasia para tutelar ya no las garantías sino los Derechos Humanos de las personas.

Por último, debo aclara que las presentes letras, no están orientadas en agotar los temas o abordarlos con la exhaustividad que en lo particular se requiere, sólo trato de advertirlos e invitaros a la reflexión porque nos encontramos ante un nuevo paradigma que transforma nuestro sistema jurídico.

II.- Jurisdicción Constitucional

Son diversos los juristas mexicanos que reiteradamente han señalado la estrecha vinculación del juicio de amparo con la teoría general del proceso y del derecho procesal en particular. Por ello la necesidad de comenzar todo estudio de acuerdo con el método del procesalismo contemporáneo, sin olvidar los aspectos particulares del tema en estudio.

Es justo mencionar que fue don Niceto Alcalá-Zamora y Castillo, quien planteó en su libro: Proceso, autocomposición y autodefensa (1947), que el litigio podría resolverse de tres maneras:

a) La autodefensa,
b) La autocomposición, y
c) El proceso.

Siendo, de estos, el proceso más práctico y efectivo para resolver los litigios propios del juicio de amparo, con la posterior evolución en la materia diversos procesalistas han abordado el tema de la jurisdicción Constitucional, que como otros tantos constantemente se renueva.

Y como suele ocurrir con todo concepto jurídico da la pauta a diversas nociones atendiendo la perspectiva y el país en que se asume su estudio. Pero sin importar la latitud, la evolución del derecho procesal en general le ha asignado al derecho procesal constitucional la denominación de ser la base de todo sistema jurídico que se interpreta a partir de la Constitución.

Y desde esta perspectiva la teoría de la jurisdicción cobra especial importancia al pretender delimitar su contenido y usualmente se parte de dos criterios para tener una noción de su alcance:

La concreta acción del derecho objetivo con el fin de tutelar derechos e intereses específicos, y
La estructura y facultades del Tribunal encargado de emitir la decisión sobre dichos derechos e intereses.

Lo que implica que la jurisdicción sea asimilada acorde con el tipo de Estado (Estado Liberal, estado Autoritario, Estado Social, Estado Social y Democrático de Derecho, etc.), y en este se debe conceptualizar su naturaleza e igualmente definir su estructura, considerando el entorno institucional democrático y el apegado o no al respeto de los Derechos Humanos, al momento de dotar de contenido la función jurisdiccional.

Opino que lo anterior, actualiza la necesidad de replantear el concepto de poder jurisdiccional al momento de redefinir el papel de los intervinientes. Sin olvidarnos que ello conlleva a redefinir igualmente las facultades y atribuciones de la autoridad que lo emite.

Lo que en conjunto, considero, que se debe pretende es reconfigurar a la jurisdicción desde la concepción del debido proceso, es decir como un instrumento adecuado para la protección de los Derechos Humanos.

Y desde esta perspectiva a la jurisdicción le compete el control de todos los actos de autoridad, el control de la aplicación de las normas, el control de constitucionalidad y el control de convencionalidad; partiendo de los principios de supremacía, control constitucional y control de convencionalidad.

En este contexto, en el caso de México el espectro constitucional comprende ahora como su fuente a la Constitución y a los Tratados Internacionales para la efectiva protección de las personas y sus Derechos Humanos, y no es un invento o mera presunción, el Constituyente Permanente fue especifico en este aspecto y acorde con una visión progresista.

II.- El Control de la Constitucionalidad

Publicado por Armando Juárez Bribiesca (autor) desde WordPress para BlackBerry

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