JUICIO ORAL EN ACCIÓN PARTICULAR

juicio oral

¿Qué debe entenderse cuando el artículo 432 del Código Nacional de Procedimientos Penales dispone que “salvo disposición legal en contrario, en la substanciación de la acción penal promovida por particulares, se observarán en todo lo que resulte aplicable las disposiciones relativas al procedimiento, previstas en este Código”?

El proceso penal promovido por particulares carece de una etapa de investigación y una etapa intermedia.  Por lo general, el Juez de control recibe la querella y, luego de procurar que las partes arriben a la solución de conflicto a través de un mecanismo alternativo, admite la acusación, discute la prueba y remite los autos a la Etapa de Juicio.  He sido yo el que he sumado al proceso la audiencia de vinculación a proceso interpretando que, por mandato Constitucional, no puede iniciarse la audiencia de Juicio oral sin que el imputado haya sido vinculado.

Es importante hacer notar que el Código Nacional se ha redactado adrede de la Constitución Política, también en lo que se refiere a la Acción Particular. Siempre que se lea que el Ministerio Público y/o el particular “formulará verbalmente su acusación”, como ocurre, por ejemplo, con el procedimiento abreviado que se da en las audiencias previas a la acusación y/o la suspensión condicional del proceso y/o proceso a prueba, o como ahora ocurre con la acción particular, es porque existe un divorcio entre la legislación y la Constitución Política.  Me explico: se trata de procedimientos copiados de otros países que no se sometieron al control constitucional, sin por ello ser inconstitucionales.

Para entender lo que he dicho es importante recordar que en todos los Sistemas Acusatorios, con el cierre de la investigación el Ministerio Público debe presentar la acusación para abrir la etapa intermedia.  Cuando esa acusación se admite en el Auto de Apertura a Juicio, se individua el hecho delictivo y, por ende, se fija y/o cierra litis.  En el Sistema Acusatorio Mexicano, por disposición constitucional, “todo proceso se seguirá, forzosamente, por el hecho o los hechos del auto de vinculación a proceso” (Cfr: art. 19).  Por ende, en buen entendimiento, la acusación se expone con la imputación y, los hechos que fijan la litis constan en el Auto de Vinculación a Proceso. 

Por ende, en México –sólo en México- no hace falta una acusación si se ha formulado imputación y, sin embargo, también con el Código Nacional que copio lo mismo, hemos de cerrar la investigación con la acusación y abrir la etapa intermedia con la acusación, excepto en la acción penal particular que el proceso se abre con la querella, y se procura la vinculación para poder abrir el Juicio oral. 

Como la Vinculación a Proceso incluye la Apertura a Juicio se trata de una sola audiencia con doble objetivo y/o partida en dos, el primero para conocer de la imputación y los datos de prueba y, por ende, vincular o no vincular a proceso.  El segundo, para conocer de las pruebas y disponer sobre las mismas, filtrar sus contenidos, analizar la existencia a no de ilegalidades y/o ilicitudes que las hagan nulas, arribar o no a acuerdos probatorios y analizar documentos u otros medios de prueba.  A partir de la audiencia inicial y, hasta la audiencia de juicio oral se darán, entonces, cuatro pasos procesales importantes que desgloso.

Paso Uno. El Juez de Control dicta Auto de Vinculación a Proceso y Apertura a Juicio.

Paso Dos. Firme el Auto, lo remite al Tribunal de Sentencia y/o Tribunal de Juicio Oral. En la mayoría de los casos la Ley Orgánica del Poder Judicial dispone que, en tratándose de delitos de acción particular, la audiencia se desarrollará ante un Juez unipersonal y la misma es oral y privada.

Paso Tres. Dentro de las 48 horas de recibido el Auto de Vinculación a Proceso y Apertura a Juicio, el Juez de Juicio señala Audiencia de Juicio Oral, en un plazo no menor de 20 días ni mayor de 60.  Por lo general, invita a las partes a citar y/o convocar a sus testigos y peritos y aportar los documentos y demás medios de prueba.

Paso Cuatro. Dentro del plazo convocado, las partes pueden alegar por escrito –más bien adelantar alegatos-, sobre los hechos, las pruebas e interponer incidentes o nulidades, lo que no siempre es conveniente, porque, siendo una acción privada, aunque el órgano acusador es el querellante, la función del querellado es, por lo general, estratégica, por ende, preparada para la audiencia.

La Audiencia de Juicio Oral en delitos de acción particular y/o privada enfrenta al Juez de Juicio a una audiencia en que ninguna de las dos partes es el Estado, por ende, ante dos particulares. Aun ello, hay una sola acusación que debe probarse, la del querellante.

Presentes las partes en el Juzgado o Tribunal, que se han apersonado a la Administración del Despacho, para dejar sus credenciales, igual lo hacen con sus propios testigos, documentos y otros, que fueran ofrecidos y admitidos con el Auto de Vinculación y Apertura a Juicio.  Querellante y su abogado defensor pasan a Sala de Vistas.  El Administrador hace pasar a testigos y/o peritos, a las salas previstas para que no se comuniquen hasta que declaren.

Es posible concebir el debate de juicio oral siguiendo, sin rigideces, los siguientes pasos:

Paso Uno. El Juez de Juicio se apersona a la Sala de Vistas, conociendo que las partes se encuentran presentes. De inmediato invita a sentarse.

Paso Dos. Ya en la Sala, se presentan las partes con la finalidad de que el Juez pueda individualizarlas.

Paso Tres. El Juez analiza con las partes el Auto de Apertura a Juicio con sus posibles variables, esto es, aquellos escritos que se hayan suscitado después de la notificación de la convocatoria de audiencia.

Paso Cuatro. Da audiencia al querellante para ejercer el principio acusatorio resumiendo su denuncia. De seguido, al querellado.

Paso Quinto. Es el momento procesal para escuchar incidentes, nulidades o excepciones, si las hubiera.

Paso Sexto. Se desahoga la prueba, en el orden que haya sido sugerido por las partes, interrogando, en primer lugar, aquel que haya ofrecido el testigo y/o perito y contra interrogando la contraria.

Paso Séptimo. Terminado el desahogo de las pruebas el Juez da audiencia al Querellante y luego al Querellado para que externen conclusiones.

Paso Octavo. El Juez y/o Tribunal delibera y dicta sentencia

Paso Noveno. El Juez se apersona y explica la sentencia

El juicio oral por acción particular es un debate de pasiones.  Fungen como partes el imputado defendido por un experto en derecho penal y procesal penal y, al otro extremo, la víctima con el asesor jurídico que debe ser, igualmente, un experto en esos mismos derechos.  México prescinde del actor civil y demandado civil y, sin embargo, es posible que el desahogo de los medios de prueba y, por ende, el interrogatorio y contra interrogatorio se centre en descubrir la verdad a través de peritos actuarios matemáticos y los necesarios médicos, psicólogos, sociólogos, etc., necesarios para demostrar lo que es motivo de controversia al extremo de enfrentar a las partes en situaciones de sanción penal.

El desglose de delitos que nos permite el artículo 428 fija los extremos de lo que puede ser conflicto en la acción particular.  Se exige una especial preparación profesional de los abogados llamados a servir de expertos jurídicos en esas controversias.  Han de comprender, como siempre, que el conflicto no es propio sino de las partes. Que han sido llamados para recomendar posiciones, facilitar la solución del conflicto, promover un proyecto de justicia.  Aunque los hechos se conocen desde la demanda y, es posible calcular los efectos de los medios de prueba, es claro que el de la acción particular es un debate que se cifra en la exposición espontánea y la producción de habilidades de las partes.       

Dr. José Daniel Hidalgo Murillo.

Instituto de Investigaciones Jurídicas. Universidad Autónoma de Chiapas

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Nota: Agradezco profundamente a mi amigo el permitirme compartir su interesante reflexión.

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