Una breve reflexión en torno a la historia y evolución de la CIDH

 

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A partir de la instauración del Estado moderno occidental, su evolución ha sido muy dinámica y ha dado la pauta a la concreción del Derecho Internacional; es dable precisar, que la legislación de naturaleza supranacional ha impactado de manera positiva en diversas regiones del mundo y principalmente en el Continente Americano.

Respecto de nuestro continente, es posible aseverar (desde una perspectiva histórica) que, la agrupación de Estados en el continente americano se consolidó a partir de la creación de la Unión Panamericana en el año de 1890, misma que se dio origen a diversos documentos internacionales orientados a la protección de lo que ahora asimilamos como Derechos Humanos, pero, sin darles a éstos un carácter vinculante y sin crear un órgano supranacional enfocado a su adecuada tutela (programáticos).

En este contexto, por una parte, es necesario no perder de vista la evolución de los conceptos de Ley natural, Derecho natural y los Derechos Humanos, pues los planteamientos impuestos en torno a éstos han sido prevalentes y estandarizados en todas las épocas y latitudes del mundo; por la otra, es indispensable considerar que a partir de la creación de la Sociedad de las Naciones y con la conclusión de las Guerras Mundiales se reconoció la necesidad de establecer un sistema supranacional de protección de los derechos humanos, que contara con un organismo con facultades y atribuciones vinculantes, mismo que se comenzó a consolidar a a partir de la Declaración Universal de Derechos Humanos emitida por la Organización de Naciones Unidas.

Dicha necesidad global, no pasó desapercibida en el Continente Americano e igualmente, tuvo como consecuencia en la región la creación de la Organización de Estados Americanos en el año de 1948 y la instauración de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre.

El desarrollo que posteriormente tuvieron, la Organización de Estados Americanos y la Organización de las Naciones Unidas fue evidentemente disímbolo e incluso con ello se limitó la tutela de los Derechos Humanos en el continente americano. Pero, el panorama no fue absolutamente adverso, ya que mediante la OEA se establecieron las bases para instaurar de forma regional un órgano supranacional que estuviese encargado de la protección de los derechos humanos; encomendándosele dicha tarea, en un primer momento al Comité Jurídico Interamericano para la elaboración de Estatuto que comprendiera los fundamentos jurídicos de la primera Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Es dable precisar que posteriormente se creó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en una reunión de consulta de Cancilleres celebrada en Santiago de Chile y que fue motivada por diversos acontecimientos en el continente americano en el año de 1959, principalmente en los países de Cuba, República Dominicana y Venezuela. 

Así las cosas, en el año de 1960 posterior a la aprobación de su Estatuto que le otorgaba una limitada autonomía, así como facultades y atribuciones, entró en funciones la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con base en dicho instrumento internacional es dable destacar lo siguiente:

  1. Que la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre sería el instrumento mediante el cual la Comisión dictaminaría la situación interna de los Estados parte;

  2. La forma en cómo se integraría la Comisión;

  3. La sede de la Comisión estaría en Washington, D.C., Estados Unidos;

  4. Facultaba a la Comisión para trasladarse al territorio de cualquier Estado miembro de la OEA previa autorización del mismo;

  5. La aplicación e interpretación del Estatuto actualizo la necesidad de ampliar las facultades y atribuciones de la Comisión.

Hasta 1979 la Comisión opero en un contexto continental plagado de Dictaduras que violaban en la cotidianidad los Derechos Humanos; siendo ésta realidad la que se pretendió revertir con la suscripción y entrada en vigor, el 18 de julio de 1978 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica), instrumento internacional mediante el cual:

  1. Se instauró formalmente la Corte Interamericana de Derechos Humanos;

  2. Se consolida su competencia (medidas cautelares, contenciosa y consultiva);

  3. Se ampliaron sus facultades y atribuciones respecto de la protección y promoción de los Derechos Humanos.

  4. Es el primer Tribunal Internacional en su tipo;

  5. Se establecen las bases y procedimientos para su integración;

  6. Su sede se estableció en San José de Costa Rica;

  7. Se establecen las bases para definir e integrar su presupuesto; y

  8. Se preservo la facultaba para trasladarse al territorio de cualquier Estado miembro de la OEA previa autorización del mismo.

Es preciso considerar que el contexto internacional en el que se actualizó la necesidad de establecer, las bases y la posterior creación de la Corte Interamericana de Derechos Humanos se definió por las dictaduras y las crisis ocasionadas por las violaciones a los Derechos Humanos, una realidad que hasta nuestros días lamentablemente no ha cambiado.  

Incluso los regímenes dictatoriales en nuestra región aún prevalecen, pretendiendo los Dictadores mantenerse en el poder a cualquier costo, la vìa para desestabilizar a la CIDH actualmente es la financiera, y por consecuencia, los derechos básicos de las personas siguen sin ser respetados, la sociedad civil aún se encuentra sujeta a los gobiernos en turno y el Estado social y democrático de Derecho al que todos aspiramos se encuentra severamente debilitado y amenazado.

Por último, recordemos que sin importar la grave crisis que impere en un determinado Estado del continente americano (en México duele el lamentable hecho donde murieron los 43 normalistas de Ayotzinapa), debemos estar decididos a sumar esfuerzos en aras de consolidar nuestro Sistema Interamericano de Derechos Humanos, pues dicho compromiso es acorde con los más altos estándares de respeto por los Derechos Humanos de las personas.

Véase:

55º Periodo Extraordinario de Sesiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos

La Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Corte Interamericana de Derechos Humanos invitan a la comunidad jurídica nacional e internacional, a presenciar el 55º Periodo Extraordinario de Sesiones de la Corte Interamericana.

Del 23 al 26 de agosto se podrán seguir en vivo, en la Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional Siglo XXI, en este micrositio o en el sitio web de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, las audiencias públicas sobre casos contenciosos sometidos a la jurisdicción del organismo regional y las actividades académicas del Seminario Internacional.

Registrese aquí: http://55pesmexico.org/#nav-registro