La ampliación del Derecho a poseer y portar armas: una forma de dar la pauta al incremento de la violencia en nuestro país

El día seis de octubre de 2016, se presentó una iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se pretende reformar la denominación del Capítulo II y los Artículos 15 Y 16 de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, a efecto de instaurar el derecho a poseer y portar armas para la seguridad y legítima defensa de las personas en (su propiedad):

a.- Negocios mercantiles;

b.- Automóviles particulares; y

c.- Domicilios.

Todas las hipótesis que se proponen (en caso de aceptarse dicha propuesta) deberán cumplir con los requisitos que señale la Ley.

En este contexto, debemos considerar que el derecho a poseer y portar armas en nuestro país, por un lado, no ha evolucionado (antropología) con la misma dinámica y perspectiva que en los EEUU (país que se tomó como referencia en la iniciativa en cuestión, y de la que incluso es dable precisar, que nuestros vecinos tienen un concepto distinto de la seguridad, tanto en el ámbito individual así como en el colectivo); por el otro, el concepto de propiedad tampoco tiene el mismo alcance y protección en el vecino país que en el nuestro, pues el Estado no otorga la propiedad y tampoco tiene la capacidad de revocar la misma (como ocurre en la perspectiva y cultura jurídica mexicana).

En consecuencia, consideramos que en un país como el nuestro, una iniciativa como la que se propone, sólo daría y dará como resultado el incremento en los niveles de violencia e inseguridad (principalmente homicidios y masacres como las que acontecen en la cotidianidad en las universidades de nuestro vecino del norte).

Es por todo lo anterior que estamos en contra de la iniciativa en comento, pues la seguridad no se logrará a partir de una reforma, que al final en México sólo dará la pauta a:

a.- Modificar el concepto y alcance del domicilio;

b.- Detonar el negocio de la venta de armas (Negocio);

c.- Incrementar la violencia (homicidios y masacres en nuestro país); 

d.- Incrementar la demanda del lucrativo negocio que representa el mercado de la seguridad privada (Negocio);

e.- Crear una Asociación de Armas (Negocio);

f.- Potencializar la crisis de inseguridad; y

g.- Mantener los viejos esquemas y políticas públicas en torno a la seguridad pública. 

Habrá que recordarles a esos emisarios de la muerte que:

 

Véase:

INICIATIVA DEL SENADOR JORGE LUIS PRECIADO RODRÍGUEZ SOBRE PORTACIÓN DE ARMAS

EL DERECHO A USAR ARMAS EN MÉXICO: UN PROBLEMA DE INTERPRETACIÓN CONSTITUCIONAL

ASOCIACIÓN NACIONAL DE RIFLE, PODER MÁS ALLÁ DE UN ARMA

ASOCIACIÓN MÉXICO ARMADO

UN ADOLESCENTE DISPARÓ A VARIOS COMPAÑEROS Y A UNA PROFESORA EN UN COLEGIO DE MONTERREY