El arte de la Defensa en el ámbito penal

“El contrainterrogatorio expone la debilidad del testigo de la contraparte. Y, uno de los mejores métodos para exponer esa debilidad es a través de la impugnación” 

Pozner y Dodd

  1. Quienes actualmente nos dedicamos a la profesión de abogados postulantes en el ámbito penal, entendemos que en el proceso penal en el que se ve inmerso un ciudadano, éste no queda sujeto a una simple competencia de discursos.

  1. Y, conforme se asimile la lógica adversarial en nuestra cultura jurídica, es que estaremos advirtiendo la necesidad de contar con un código probatorio y/o reglas probatorias que nos permitan desplegar un examen y contraexamen en un contexto en el que se respete el debido proceso (pensando en los principios y garantías que este comprende), así como la necesidad de contar con mayores y mejores habilidades propias de la litigación oral.

  1. Es claro, que los abogados debemos contar, por tanto, con métodos modernos que nos permitan mejorar la práctica ante los Tribunales; pues, la práctica judicial ha cambiado por consecuencia de la modificación de las normas procesales a nivel nacional (2008). Con ello, el plantear un caso en el nuevo proceso penal acusatorio y oral, se nos impone la obligación de conocer aspectos específicos de la litigación oral, y ello, al final devienen en un arte.

  1. El arte de la litigación oral se va perfeccionando con base en las experiencias adquiridas en el ejercicio de la profesión del abogado penalista, lo que nos obliga a capacitarnos continuamente para ser competentes ante nuestros jueces, y debe considerarse, que la mejor manera de adquirir esas competencias profesionales como abogados es combinando el estudio con la práctica (o viceversa).  

  1. En mi caso, debo compartirles que las exigencias que se actualizan a cada audiencia me obligan a concluir que no existen fórmulas mágicas o atajos, para ser un abogado defensor competente en el ámbito penal. Por tanto, las competencias que se requieren conforme a las técnicas de litigación oral son consecuencia de la experiencia y el estudio, pues es la única forma que he encontrado para pretender lograr el perfeccionamiento en el arte de la defensa.

  1. Identificar las áreas de oportunidad en un juicio oral llevado ante el Tribunal de Enjuiciamiento, actualmente implica una difícil labor, pues al momento en que se valora si un testigo está diciendo la verdad, se carecen de reglas probatorias que reduzcan el ámbito de discrecionalidad de los Jueces y se limitan los efectos en el examen cruzado que se realiza a los testigos.     

  1. Otro aspecto que limita a la Defensa es la falta de fiabilidad de la evidencia, pues para nuestros Jueces en el ámbito penal, se asevera en audiencia que no resulta relevante la cadena de custodia y reafirman en la cotidianidad que los protocolos de actuación que rigen la investigación no son ley. En el fondo, el objetivo es sencillo: permitir el ingreso de medios de prueba con mínima o nula fiabilidad que facilite el enjuciamiento de los justiciables.

  1. Otro limitante para la Defensa, se comprende en que nuestros Jueces consideran que aún cuentan con las facultades y atribuciones de un Juez inquisitivo, por tanto, deben buscar la verdad a cualquier costo (aunque ello implique vulnerar los Derechos de los justiciables). Aunado a lo anterior, no contamos con reglas probatorias y/o un código probatorio, lo que en conjunto impacta de manera negativa en los deberes del Abogado Defensor.

  1. Es en dicho contexto, que al realizar un examen cruzado a un testigo debemos advertir y considerar las limitantes previamente indicadas que imperan en nuestro sistema de justicia penal.

  1. Advertir la necesidad de reglas probatorias nos permitirían, identificar lo siguiente:
  • Entender mejor las exigencias que se imponen conforme a la litigación oral. Por ejemplo: nos permitiría, entender mejor los objetivos que se deben lograr para contradecir o desacreditar el testimonio (conforme a los “temas” tratados en el interrogatorio directo); por el otro, los objetivos que se deben lograr para impugnar la credibilidad del testigo (implica reglas distintas al abordar aspectos que nada tienen que ver con el interrogatorio directo). Y, cambiar la forma de valorar dichos tópicos en juicio oral.
  • Entender que, es a las partes a quienes les corresponde desarrollar mejores métodos para llegar a la verdad en juicio oral.
  • Se debe priorizar la emisión de un código de ética profesional y reformar la normativa vinculada con la profesión de los abogados (considero que la Colegiación Obligatoria ayudaría bastante).

Pensar la actividad de la Defensa como un arte, es con la finalidad de que no se actualicen desequilibrios entre las partes y tampoco se limite la realización de la justicia.