La ética y la actividad profesional del personal de la salud ante el covid-19

En el contexto de emergencia sanitaria se actualizan dilemas morales de especial relevancia, que no pueden resolverse a partir de aplicar a raja tabla el Derecho Penal.

Pensemos en la hipótesis en la que, un médico con pocos recursos, debe decidir a qué paciente debe tratar con un solo ventilador disponible, en tratándose de un menor de 6 años y un adulto de 90 años con diversas enfermedades crónicas, considerando que ambos tienen COVID-19. 

Es claro que las dos personas requieren de la ventilación mecánica para sobrevivir, y no se debe perder de vista que solo hay un ventilador mecánico disponible, pero debemos preguntarnos si es valido tomar la decisión de que vida priorizar bajo parámetros nazis

La toma de decisiones no es sencilla para el personal de la salud, cuando los recursos son evidentemente limitados por lo que de forma natural se actualizan las siguientes interrogantes:

¿Qué pacientes deben priorizarse

¿Quién decidirá qué pacientes recibirán prioridad?

¿A quién debe otorgársela el ventilador mecánico para salvar su vida?  

¿Se deben resolver estos casos a partir de aplicar el derecho penal?  

De inicio, considero que el Derecho Penal no permite resolver de forma adecuada las interrogantes planteadas, y debemos atender a principios éticos que deben formularse por las instituciones competentes; es por ello que me resulta relevante que la Universidad Nacional Autónoma de México no fuese convocada, y por tanto, excluida del Consejo de Salubridad General. Lo que es relevante, pues con su intervención sería posible establecer institucionalmente principios y lineamientos que le permitan al personal de la salud decidir de forma racionalmente y ética la asignación de recursos ante los casos que se plantean en las interrogantes. 

En nuestro contexto, es necesario que ante lo limitado de los recursos, se defina institucionalmente lo que es éticamente inaceptable y lo que es aceptable en la toma de decisiones por parte del personal de la salud ante esta emergencia sanitaria.

Con base en todo lo expuesto, es que me resulta preocupante, que a la UNAM se le excluya del Consejo de Salubridad General y se emita una Guía Bioética sin su participación institucional, impidiéndole participar en la instauración de los principios éticos relevantes y necesarios que se deben aplicar cuando un profesional del sistema de salud se encuentra ante una situación en la que deba decidir qué vida priorizar.

Los profesionales de la salud y las instituciones tienen el deber de administrar racionalmente los escasos recursos y aplicar los principios éticos que se definen institucionalmente desde el Consejo de Salubridad General

Es importante que se estandaricen los principios desde el Consejo de Salubridad General para que todos los hospitales en el país, traten a los pacientes de la misma manera, es decir, estandarizar dichas decisiones a partir de principios éticos perfectamente definidos.

Con todo, en esta contingencia sanitaria el personal de la salud enfrentan los siguientes retos:

a) Recursos limitados en esta grave emergencia sanitaria,

b) La falta de un marco ético que les permita tomar decisiones en la grave emergencia sanitaria,

c) Una crisis institucional al excluir a la Universidad Nacional Autónoma de México del Consejo de Salubridad General para emitir una guía bioética .

d) La inseguridad derivado de las agresiones a su integridad, y

e)  Interpretaciones limitadas y desde la perspectiva del siglo pasado, respecto de la aplicación del Derecho Penal ante una situación en la que deba decidir qué vida priorizar.

Considero que el personal de la salud no debe ser sancionados por el Derecho Penal de forma automática, y éstos deben agotar el juicio, recurso o medio de defensa con la finalidad de que se les dote del marco bioético e institucional, que les permita ejercer de forma transparente su profesión, la optimización de los recursos y tomas decisiones éticas respecto de la vida de los ciudadanos en aras de garantizar que se mantenga la confianza pública en esta situación de emergencia sanitaria.

ARMANDO JUÁREZ BRIBIESCA

 

Véase:

GUIA_Bioetica_emitida_excluyendo_a_la_UNAM_del_Consejo_de_Salubridad_General

UNAM se deslinda de Guía Bioética del Consejo de Salubridad General